miércoles, 26 de diciembre de 2018

MURIÓ UN ANTITEO APÁTRIDA


Fue coherente ... siempre estuvo del bando contrario al nuestro, ya que, como buen zurdo, su terminal estaba en Londres. 

Murió un enemigo de Dios y de la Patria. 

Que el Señor, en su infinita misericordia, se apiade de su oscura alma.

viernes, 30 de noviembre de 2018

NACIONALISMO CULTURAL EN TIEMPOS DE UNIVERSALISMO


En el año 1972 se publicó en Las Bases un artículo del General Perón titulado Hacia el Universalismo. Allí nuestro histórico conductor nos enseñaba que la evolución de la humanidad siempre se dirige hacia integraciones mayores, y la sintetizaba de la siguiente manera: Del hombre aislado a la familia, de ésta a la tribu, al estado primitivo, a la ciudad, al estado medieval, a la nacionalidad y, en aquel momento, al continentalismo. Finalmente profetizaba que la próxima etapa de la evolución sería el universalismo, y nos alertaba sobre el atraso de la integración latinoamericana sentenciando que "el año 2000 nos encontrará unidos o dominados".

Perón, como buen político que actuaba sobre la realidad y no sobre la idea (razón por la cual creó una doctrina extraída de la tradición de su pueblo y no una ideología surgida de las mentes iluminadas de los claustros universitarios), sabía que esa evolución hacia el universalismo era irreversible e inevitable. En consecuencia, no se dedicó a juzgarla ni a elucubrar utópicas ideas para evitarla, sino que nos dio la clave de cómo debíamos actuar sobre esa realidad. Ello se observa claramente en su discurso del 1° de mayo de 1974, cuando expuso ante el Congreso su Modelo Argentino para el Proyecto Nacional. El General, en dicha oportunidad, reiteraba que el mundo iba hacia el universalismo y que ello "nos exige desarrollar desde ya un profundo Nacionalismo Cultural como única manera de fortificar el ser nacional, para preservarlo como individualidad propia, en las etapas que se avecinan". Y nos volvió a advertir que "mientras se realice el proceso universalista, existen dos únicas alternativas para nuestros países: neocolonialismo o liberación".

Es claro que Perón visualizaba hace décadas el proceso universalista, y también su faz negativa, el globalismo neocolonialista. Pero además tenía muy claro que la puja entre liberación o dependencia no tendría su eje tanto en el aspecto militar, sino que el nuevo colonialismo sería primordialmente cultural. Por esta razón nos daba una solución, enarbolar el Nacionalismo Cultural como la cuarta bandera justicialista. Es decir que el General consideraba al Nacionalismo Cultural como único remedio a la globalización homogeneizadora, siendo partidario de un universalismo en que se respeten las particularidades de cada Nación. Un universalismo de liberación con basamento en la fraternidad y la colaboración entre los pueblos, en contraposición a un globalismo neocolonialista de dominio cultural para el sometimiento y la explotación.

De lo expuesto, resulta evidente que esta exaltación de lo propio no va en contra de nadie, ya que, como se expresa en Doctrina Peronista, nunca hemos pretendido una hegemonía política, económica o espiritual sobre otras naciones o pueblos. Sólo reivindicamos el derecho a mantener nuestra propia identidad, no a quitársela a los demás. Por ello el justicialismo siempre sostuvo “el derecho de cada Nación de adoptar la filosofía político social más de acuerdo con sus costumbres, religión, posición geográfica y circunstancias históricas, si es que en verdad se quiere subsistir con la dignidad y jerarquía de Estado soberano” (Doctrina Peronista).

Ahora bien, ¿S.S. Francisco no nos propone lo mismo hoy cuando nos habla de la Esfera y del Poliedro? “La esfera –explica el Papa– puede representar la homologación, como una especie de globalización: es lisa, sin facetas, igual en sí misma en todas sus partes. El poliedro tiene una forma semejante a la esfera, pero está compuesta por muchas caras. Me gusta imaginar a la humanidad como un poliedro, en el que las múltiples formas, expresándose, constituyen los elementos que componen, en la pluralidad, la única familia humana”. Evidentemente el Papa y el General tienen el mismo remedio para el peligro que engendra el globalismo homogeneizador, que no es otro que el derecho de cada pueblo de identificarse con su cultura mediante el fomento de un sano nacionalismo, evitando naturalmente un nocivo chauvinismo etnocentrista. ¡Pero que se entienda! … esta similitud no es porque el Papa sea peronista, como maliciosamente dicen a diario los agentes de Clarín, sino porque el peronismo es profundamente cristiano, como se establece en la verdad justicialista número catorce. Podemos decir que ambos tienen la misma receta porque parten de los mismos principios de moral social, los cuales están condensados en la Doctrina Social de la Iglesia. No en vano Perón nos dijo en Conducción Política que con el justicialismo se pudo poner en “ejecución la doctrina social cristiana que hace dos mil años estamos predicando”.

Como siempre, el General estaba en lo cierto, y hoy vemos como los pueblos reaccionan ante el globalismo reafirmando sus culturas y tradiciones. Después de setenta años estamos virando nuevamente hacia los nacionalismos; Trump y Putín son claros ejemplos de ello. A Dios gracias, podemos decir que el mundo digitado tanto en Yalta como en el Consenso de Washington ha muerto. Pero en este nuevo contexto internacional surge otro interrogante ¿Estos nacionalismos serán una liberación para todos los pueblos o serán nuevas formas de dominio de un pueblo sobre otro? La respuesta todavía no la tenemos, pero sí la esperanza. Ella radica en que el Papa Francisco, como líder espiritual (no como conductor político, como pretenden algunos), pueda iluminar este irreversible proceso mundial. En fin, como peronistas, celebramos este resurgir identitario, ya que nuestra doctrina es esencialmente nacionalista; pero también, por ser peronistas, anhelamos que sea una nueva etapa de confraternización entre los distintos pueblos, naciones y culturas, y no de enfrentamiento entre ellos, porque nuestra doctrina no solo es nacionalista sino que también es profundamente cristiana.


Artículo publicado en el Boletín "Hacia una... III Posición(Número 2 - Noviembre de 2018).

miércoles, 21 de noviembre de 2018

ORGULLOSAMENTE FALANJO PERONISTA


"Juan Perón

Madrid, 21 de diciembre de 1963

Señor Don Rafael García Serrano

Madrid

Mi querido amigo: 

He leído con incontenible emoción su carta y su artículo de '7 fechas' y deseo hacerle llegar la expresión más sentida de mi gratitud. Siempre he pensado que la hidalguía española es el más preciado patrimonio de esta gloriosa tierra, pero mis años de convivencia aquí me han convencido que esa virtud hispánica va mucho más allá de cuanto había imaginado. 

El gobierno argentino, expresión acabada del demoliberalismo cipayo y vendepatria, pretende molestar, sin percatarse que la calumnia y la diatriba son las razones de los que no tienen razón. 'Ladran, señal que cabalgamos'. 

¡Muchas gracias! El justicialismo y el falangismo son la misma cosa separados solo por el espacio por eso me halagan sus palabras de falangista que, para nosotros, suenan a camaradería. 

Un gran abrazo". 

APOSTILLA: 
Rafael García Serrano era un reconocido falangista "camisa vieja" amigo del General Perón. Este noble español se dedicó al periodismo, y además, como escritor, centró su obra en la Guerra Civil Española, conflicto en el cual combatió enrolado en el bando nacional. También fue miembro fundador del S.E.U. (Sindicato Español Universitario), rama universitaria de la Falange Española de las J.O.N.S.

domingo, 11 de noviembre de 2018

DIME CÓMO ADJETIVAS Y TE DIRÉ QUIÉN ERES


La victoria de Bolsonaro en Brasil desató la histeria progresista, algo parecido a lo que ya hemos vivido en noviembre de 2016 cuando Trump ganó en Yanquilandia. Por izquierda y por derecha la progresía recurrió a su calificativo fetiche desde 1945: “¡Facho!”. Y fue así como pudimos leer en el pasquín socialdemócrata Página/12 que “el fascismo se impuso en el ballottage brasileño”, de la misma manera que desde Clarín, tribuna del medio pelo burgués, Alejandro Borensztein ironizó que “... los brasileños se van a tener que aguantar al facho más grande que haya conocido Sudamérica en los últimos 50 años ...”.

Sin embargo, quien tenga dos dedos de frente sabe que tal calificativo es una falacia. En primer lugar porque el fascismo es una doctrina nacionalista surgida en Italia para los italianos, y Bolsonaro es brasileño y gobernará su país. Y en segundo término porque el flamante presidente carioca no es más que un representante y defensor del capitalismo liberal, y por tanto nada tiene en común con una doctrina tercerposicionista como es el fascismo. El único mérito de Bolsonaro para que lo tilden de "facho" es haber basado su campaña electoral contra la opinión publicada, es decir contra la imposición mediática de la ideología de género, el aborto y el feminismo. Para colmo también osó tomar partido por los trabajadores víctimas de delitos, en vez de ponerse del lado de los delincuentes. Una verdadera “herejía” para mentalidad progresista.

Lo que no entienden estas “mentes iluminadas” es que anhelar la sanción de un delito, o expresar que el aborto es un crimen, o decir que es contrario a la naturaleza la afirmación de que hay “varones con vagina” y “mujeres con pene” no es ser fascista; eso es simplemente tener un poco de sentido común más allá de la doctrina política a la cual se adhiera. El problema de estos “ilustrados” es que siempre priorizan sus ideas por sobre la realidad, lo mismo que los derechos de las minorías en detrimento de las mayorías. ¿No pensaron que esta es la razón por la cual los pueblos les están pasando factura? No, es más fácil para ellos decir que hay “un resurgimiento fascista” y que los culpables son los “pobres de derecha”. No tiene caso, no podemos pedirle peras al olmo. Viniendo de los progres nada debería sorprendernos. 

Lo que sí nos debería llamar la atención y preocuparnos, es que varios "compañeros" se hagan eco de la histeria progresista y utilicen el lenguaje del enemigo. Ya desde el resultado en la primera vuelta, cuando Bolsonaro dejó grogui a Haddad, hemos visto la desesperación de estos “compañeros” en las distintas redes sociales por un supuesto “avance facho en la región”. Es cierto que esto no es nuevo, ni es producto exclusivamente de la victoria de Bolsonaro. Sin ir tan lejos, recordemos el artículo publicado el año pasado en Página/12 por Horacio González, quien definió como "neofascismo liberal" al gobierno macrista, término que es una contradicción en sí. Reitero, no es algo nuevo, pero el triunfo del ex militar brasileño generó en estos “compañeros” un brote de histeria de tal envergadura que debería llamarnos a la reflexión. 

¿Qué les pasa por la cabeza a estos ”compañeros”? ¿No se dan cuenta que cada día se parecen más a los gorilas? No solo escriben en sus pasquines sino que también utilizan los mismos adjetivos calificativos. ¿No recuerdan que "fascista" y/o "nazi-fascista" era como el gorilaje llamaba al General? ¿Se olvidan que Rodolfo Ghioldi, dirigente del Partido Comunista, llamaba a votar por la Unión Democrática para derrotar al “Eje Nazi Fascista” en la República Argentina? ¡Por favor muchachos! ... ¿Qué son ustedes? ¿Ignorantes, entristas o, como ironizaba el General, adherentes a la “Sexta Internacional”? 

Con esto no estoy haciendo apología del término “facho”, ni mucho menos tomando una posición defensista respeto del fascismo. No me corresponde hacerlo porque soy argentino y ello es una cuestión de los italianos. Solo intento advertir el peligro que entraña adoptar el lenguaje del enemigo, para evitar la mimetización con ellos, y sobretodo con sus fines y objetivos. La utilización de la terminología del enemigo implica previamente haber adoptado su cosmovisión. Y allí está la raíz del problema, si nos expresamos como ellos es que pensamos como ellos. Esto es sin dudas la razón de tanta desviación doctrinal que sufrió el peronismo en los últimos cuarenta años. Podemos decir que le colonizaron la cabeza a muchos “compañeros”, y por ello es que ya no piensan ni se expresan como el General sino como sus adversarios. Observen lo que piensan estos “compañeros” respecto de cuestiones fundamentales como la dignidad de la persona por nacer, la familia natural, la educación cristiana en las escuelas y el rol de las FF.AA. y del Estado. Analicen sus interpretaciones respecto de hechos históricos trascendentales como la conquista española en América, las mal llamadas “revoluciones” francesa y rusa, o la II Guerra Mundial. Vean sus publicaciones y cómo se expresan, encontrarán términos como “empoderamiento”, “patriarcado opresor”, “lucha de clases”, “fachos”, “autopercibirse”, además de un uso indebido y estúpido de las letras “e” y “x”. Hagan este ejercicio y solo encontrarán que estos “compañeros” no piensan ni se expresan como Perón, sino como sus enemigos. Piensan y se expresan de acuerdo a la contracultura anglosajona, y por ello también han comprado su relato histórico. Es triste pero es la realidad. 

Por ello, quiero aprovechar para invitar a estos “compañeros” a que, en vez de expresarse como Ghioldi o Braden, indaguen un poco cuáles eran los calificativos que el General y Evita utilizaban para referirse a los enemigos internos de la Patria y del Pueblo. Sólo encontrarán "vendepatrias" y "oligarcas". A estos se les podrá sumar el coloquial “gorilas”, término utilizado por nuestra militancia desde mediados de la década del '50. Pero para los peronistas no hay otros ... "facho", "fascista" y/o "nazi-fascista" son términos que siempre usaron en forma despectiva marxistas y liberales, nunca nosotros. 

En fin muchachos … Si son boludos, despiértensen y rompan sus vínculos con la "Sexta Internacional". Si son ignorantes, cachen los libros que no muerden. Y si son entristas, cuídense, ya que no serán tratados como compañeros sino como enemigos.

domingo, 21 de octubre de 2018

EL PERONISMO Y SU TERCERA POSICIÓN


La Tercera Posición Justicialista es una cuestión que todos tienen en la boca pero que pocos comprenden o conocen cabalmente. Una constante entre los opinólogos de los medios de comunicación, e incluso entre compañeros que adolecen de un recto adoctrinamiento, es considerar que nuestra tercera posición se ubica en un punto medio entre el capitalismo liberal y el comunismo marxista. Por tal razón es tan común escucharlos decir que el justicialismo es una doctrina centrista o de centro, pero nada más alejado de la realidad. Si el General nos enseñó en Doctrina Peronista que los emblemas cohesivos de la revolución nacional justicialista son “Dios, Patria y Justicia Social” ... ¿Cómo puede estar nuestra doctrina en el medio de dos extremos que son esencialmente materialistas, internacionalistas y de explotación del hombre?

El Justicialismo no está a la derecha ni a la izquierda del liberalismo o del marxismo, ni se posiciona en medio de ellos, sino que está en la vereda de enfrente. Y es que el liberalismo y el marxismo son ideologías, por derecha y por izquierda, de la modernidad anglosajona; mientras que el justicialismo es una doctrina realista fruto de la cosmovisión hispánica, en la que se condensa la tradición greco-latina-cristiana. Son cosmovisiones antagónicas, de un lado el liberalismo y el marxismo, que son las dos caras de la misma moneda, y frente a ellos el justicialismo. Son en definitiva la expresión de la verdadera grieta, la nacional hispánica frente a la antinacional anglosajona, como lo definía el General. Por ello, cada vez que los gobiernos peronistas fueron fieles a su doctrina siempre ambos extremos anglófilos se juntaron en su contra, cual maniobra de pinzas. Así ocurrió con la Unión Democrática, con los comandos civiles del ‘55, y también en los setenta, cuando la subversión marxista dio la justificación al golpe liberal contra el gobierno de Isabel. Por tanto, si nuestra tercera posición no tiene como referencia los extremos mencionados, ni por tanto se posiciona en el centro de ambos. Entonces … ¿Cuáles son los extremos en que se referencia nuestra posición doctrinal?

Para esclarecer ello vale recurrir a una breve y simple obra del Dr. Raúl Antonio Mendé, quien fuera director de la Escuela Superior Peronista. Me refiero a El Justicialismo, doctrina y realidad peronista, obra prologada por el General Perón, quien la definió como “un aporte valioso y honrado a la divulgación de nuestra doctrina” y “ejemplo de su interpretación y de su sentimiento”. Allí Mendé nos enseña que el justicialismo es una solución al gran problema de la humanidad, el cual no es otro que la felicidad del hombre. Pero nos advierte que el hombre para lograr su felicidad tiene que solucionar dos escollos. El primero es la lucha intrínseca que tiene entre la materia y el espíritu que constituyen su unidad, y el segundo es la lucha extrínseca entre esa unidad personal y el resto de los hombres. En base a ello, la Tercera Posición Justicialista no propone una solución extrema sino de armonía y equilibrio entre el espíritu y la materia, y entre la unidad y la totalidad en la sociedad humana. Es decir, que el Justicialismo es una tercera posición entre las soluciones extremas que se han intentado fallidamente en la historia, tales como espiritualismo y materialismo respecto del problema del hombre, o individualismo y colectivismo respecto del problema de la sociedad. Pero es de resaltar que ni siquiera entre estos extremos el justicialismo es una solución centrista, ya que nuestra tercera posición no está a igual distancia de tales extremos. En efecto, Mendé indica que el péndulo justicialista se ubica más cerca del extremo espiritual que del material, y que asimismo está más cerca de la unidad humana que de la totalidad humana. Ello, por la sencilla razón, que el valor absoluto intrínseco del espíritu es superior a la materia, lo mismo que el valor de la unidad humana es mayor que la colectividad. De lo expuesto surge que la Tercera Posición Justicialista es una solución espiritual que no desconoce ni desprecia las necesidades materiales y que busca la liberación del hombre por su perfección como unidad humana sin menospreciar a la colectividad. Esta es nuestra tercera posición, simple y por tanto verdadera, porque, como decía Perón, “la simplicidad es producto de la verdad”.

Ahora bien, esta breve reseña sobre nuestro posicionamiento doctrinal no debe quedar en un mero onanismo intelectual, sino que debe servirnos para reflexionar sobre las verdades últimas del justicialismo, y desde esa perspectiva reconstruir la Patria y al Hombre Argentino. Es fundamental hoy retornar a nuestra doctrina, ya que el gobierno oligárquico actual, el cual es la etapa final de un proceso de más de cuarenta años, nos dejará un país desbastado tanto en su base material como en su base espiritual. Deberemos reconstruirlo todo, como lo realizó el General Perón en la década del cuarenta, y por eso debemos volver a sus verdades. Y éstas últimas nos indican que tendremos que empezar por las realidades materiales, las cuales, si bien son de orden inferior, son las más urgentes. Lógicamente ello debe ser así porque no es posible hablarle al pueblo de Dios y Patria si no se cumple primero con reparar las injusticias sociales. Así lo hizo Perón porque “había que mitigar el hambre y vestir la necesidad de los ‘descamisados’ antes de hablarles del espíritu”, como lo indica Mendé. Pero el justicialismo, al ser una doctrina espiritual y trascendente, no se queda allí, lo cual lo diferencia esencialmente de las ideologías materialistas. Nosotros no consideramos a las realidades materiales como un fin, sino como un medio para concretar las realidades espirituales, que Mendé excepcionalmente sintetiza en: “Fe en Dios, Amor por la Patria y sus símbolos, Unión de la familia y Solidaridad entre los hombres”. Esta es la fórmula peronista: reconstruir la base material de la Patria y distribuir la riqueza de manera justa, para elevar espiritualmente a nuestro pueblo a través del fomento de las virtudes y del culto a los valores trascendentes. 

Asimismo deberemos desterrar el individualismo deshumanizado, causa de la explotación del hombre por el hombre, que nos transformó en una sociedad egoísta. Ello lo debemos hacer, pero obviamente sin caer en el extremo colectivista, lo cual también es una explotación del hombre pero por el Estado. La Tercera Posición Justicialista suprime toda explotación del hombre, sea por otro hombre sea por el Estado, porque cree en la libertad individual pero ella no de forma absoluta, como los liberales, sino en función social. El hombre es un animal social y por ello no se puede realizar en una comunidad que no se realiza, como decía el General. Esta es la razón por la cual el justicialismo propone un comunitarismo, es decir un modelo de sociedad orgánico, donde el hombre se desarrolla y relaciona naturalmente a través de la familia y de las organizaciones libres del pueblo. Nosotros no reducimos la sociedad sólo al individuo y al Estado, como hacen liberales y marxistas, de allí la importancia que tiene la familia y los gremios en la sociedad peronista, porque tal cosmovisión reduccionista no es social sino lo contrario a ello. Lo dicho no es ni más ni menos que lo que Perón llamó comunidad organizada.

En fin, lo expuesto es sintéticamente nuestra posición y basamento doctrinal, el cual debería ser el fundamento último de todas las política de un gobierno que se jacte de ser peronista. Esta es la clave para volver … pero volver en serio, para instaurar de manera definitiva la Patria Peronista, Libre, Justa y Soberana ¡Que así sea!

Artículo publicado en el Boletín "Hacia una... III Posición(Número 1 - Octubre de 2018).

jueves, 18 de octubre de 2018

DÍA DE LA LEALTAD PERONISTA


Era muy de mañana... El coronel Perón había sido traído ya desde Martín García. Mi domicilio era este mismo de la calle Rivadavia. De pronto me llegó desde el oeste un rumor de multitudes que avanzaban gritando y cantando por la calle Rivadavia: el rumor fue creciendo y agigantándose, hasta que reconocí primero la música de una canción popular y en seguida su letra: 'Yo te daré / te daré, Patria hermosa / te daré una cosa, / una cosa que empieza con P / ¡Peróooooon!' Y aquel 'Perón' retumbaba periódicamente como un cañonazo... Me vestí apresuradamente, bajé a la calle y me uní a la multitud que avanzaba rumbo a la Plaza de Mayo. Vi, reconocí y amé a los miles de rostros que la integraban: no había rencor en ellos, sino la alegría de salir a la visibilidad en reclamo de su líder. Era la Argentina 'invisible' que algunos habían anunciado literariamente, sin conocer ni amar sus millones de caras concretas y que ni bien las conocieron les dieron la espalda. Desde aquellas horas me hice peronista.

Leopoldo Marechal

sábado, 13 de octubre de 2018

EVITA, LA HISPANIDAD Y EL DÍA DE LA RAZA


Cuando, ante la Academia Argentina de Letras, con motivo del Día de la Raza, el general Perón rindió homenaje a la memoria del genial autor de Don Quijote de la Mancha (VER) -breviario y síntesis de una estirpe inmortal-, fijó en su discurso un concepto básico: “Para nosotros -dijo el líder- la raza no es un concepto biológico. Para nosotros es algo puramente espiritual. Constituye una suma de imponderables valores que hace que nosotros seamos lo que somos y nos impulsa a ser lo que debemos ser, por nuestro origen y por nuestro destino. Ella es la que nos aparta de caer en el remedo de otras comunidades cuyas esencias son extrañas a las nuestras, pero a las que con cristiana caridad aspiramos a comprender y respetamos. Para nosotros, la raza constituye nuestro sello personal indefinible e inconfundible”.

Estas palabras del general Perón tienen su raíz ideal en el lema sanmartiniano de aquel severo y terminante “Serás lo que debes ser o si no, no serás nada”. Una raíz ideal que se confunde y se amalgama en ese sello personal, indefinible e inconfundible, como dijo nuestro conductor, que no es menos personal por heredado de la que fue madre de pueblos y sembradora de naciones. Es este sello personal el que une el claro sabor americano que tiene en nuestros días la hispanidad con el resabio añejo y generoso del tronco secular, tan rico en virtudes, en santos y en héroes, que fue capaz de transponer las puertas hasta entonces invioladas del mar e incorporar un mundo nuevo, virgen, al servicio de Dios y a la fraternidad de los hombres. Esa raza inmortal, descubridora y conquistadora, encontró en ese mundo nuevo el teatro ideal para el ejercicio de sus virtudes. Dictó leyes de humanidad y fraternidad doscientos años antes que los enciclopedistas osaran mencionar los derechos del hombre; proclamó la igualdad ante el Creador de todas las criaturas y abonó con la sangre y con el alma de su pueblo los surcos del porvenir. De esas sementeras nacieron las naciones que glorifican hoy el tronco común del que proceden y del que están orgullosas. Porque América es la eternidad de España en el mundo de la civilización.

La epopeya del descubrimiento y la conquista es, fundamentalmente, una epopeya popular. No sólo por sus hombres, que cortaron horizontes y abrieron a los siglos las puertas gigantescas de un nuevo hemisferio -como Cortés, Mendoza, Pizarro y Balboa- sino por la cruz que venía a la par de la espada. Esta era la herramienta del héroe aislado en el mundo agreste; aquélla, el signo de paz, de igualdad y de amor entre los fieros defensores de la fe y los conquistadores para el reino de Jesús más que para el reino de Fernando e Isabel. La leyenda negra con la que la Reforma se ingenió en denigrar la empresa más grande y más noble que conocen los siglos, como fueron el descubrimiento y la conquista, sólo tuvo validez en el mercado de los tontos o de los interesados. A nadie engañó que no quisiera ser engañado. Y cuando cuatro siglos después del descubrimiento los hijos de los conquistadores reivindicaron su mayoría de edad y su derecho a vivir en libertad y al margen de tutelas, las naciones que florecieron del esfuerzo de sus héroes habían recibido de la madre patria lo que es privativo de la maternidad: la sangre de más de la mitad de su pueblo, que había quedado en América, fructificándola, abonándola y dándole razón de ser durante el período de la conquista y la colonización.

Somos, pues, no solo hijos legítimos de los descubridores y conquistadores, sino herederos de su gesta y de la llama de eternidad que ellos transportaron por sobre los mares. Y esa llama tiene su mejor esplendor en los derechos del pueblo, en las necesidades del pueblo, en el porvenir del pueblo y en su paralelismo e identidad con la vida de la Nación. Pueblo y Nación fueron uno solo en los años epopéyicos que hicieron posible la conquista y la colonización. Pueblo y Nación son una sola potestad en nuestra actualidad recuperadora, justiciera y fecunda y su fuerza mayor reside en esa unidad, llave que abre todas las puertas y palanca que levanta al nuevo mundo a la altura del porvenir. Un porvenir de justicia y de paz por el reconocimiento del pueblo como fuente exclusiva de legalidad y de poder. Como nosotros supimos instituirlo.

El 12 de Octubre es, por lo mismo, una fiesta de la hispanidad que toca por igual a España que a sus hijas de América. Así lo entendió el gobierno argentino cuando perpetuó en términos magníficos el sentido de esta conmemoración: “La España descubridora y conquistadora -dice el decreto que dio existencia oficial al Día de la Raza- volcó sobre el continente enigmático y magnífico el valor de sus guerreros, el denuedo de sus sabios, las labores de sus menestrales, y con la aleación de todos estos factores, obró el milagro de conquistar para la civilización la inmensa heredad en que hoy florecen las naciones de las cuales ha dado, con la levadura de su sangre y con la armonía de su lengua, una herencia inmortal que debemos afirmar y mantener con jubiloso reconocimiento”.

Seamos dignos de esa herencia inmortal multiplicando nuestra fraternidad nacional, unificando cada vez más los objetivos superiores del pueblo y de la Nación, echando abajo todas las murallas que puedan separar aún a los trabajadores de la conquista del porvenir. Ante nosotros, como ante nuestros ascendientes heroicos de la conquista, un nuevo mundo social se ofrece a los capaces da renunciar a sí mismos y a conquistar para sus hijos y sus herederos un mundo mejor. Seamos dignos de la magnífica herencia, repito. No vacilemos ante la intriga, ante la calumnia, ante lo desconocido para los que no saben ver más que sus intereses egoístas. Luchemos como supieron luchar los hombres de Cortés, de Mendoza, de Balboa y de Pizarro. Reeditemos su fe en Dios y en nuestros derechos a ser definitivamente libres, dueños y soberanos de nuestro propio destino, y las generaciones venideras, como nosotros ante ellos, nos honrarán porque supimos ser dignos de nuestros mayores y renunciar para la felicidad de nuestros descendientes. Este es mi homenaje al Día de la Raza, día del pueblo que nos dió el ser y que nos legó su espiritualidad. ¡Bendito sea!

Extracto del libro "Escribe Eva Perón" (1951), en el cual se reunieron artículos escritos por Evita para el periódico "Democracia" (Capítulo "Ante la proximidad del Día de la Raza", págs. 35 a 37).

APOSTILLA:
Dedicado a los "compañeros" que tienen colonizada la cabeza por la propaganda británica, es decir por la "leyenda negra" de la conquista española en América.
Yo me cago en la leyenda negra, en los británicos, en su puta manía de falsificar la historia, y en los "tontos" y en los "interesados", como los llamaba Evita, o en los "estúpidos imberbes" y en los "infiltrados", como los llamaba el General. Lean más a Perón y a Eva, y menos a los "Galeanos".
¡¡¡Viva Nuestra Señora del Pilar!!!
¡¡¡Viva la Hispanidad!!!
¡¡¡Viva la América Mestiza!!!
¡¡¡Viva Hispanoamérica!!!
"... Gloria a la Patria que supo seguir, sobre el azul del mar, el caminar del sol ...".

sábado, 29 de septiembre de 2018

A 52 AÑOS DEL OPERATIVO CÓNDOR

Dardo Cabo, Juan Carlos Rodríguez y Alejandro Giovenco

"Si en medio del combate, cayeras camarada,
Con el azul y blanco
Tu cuerpo cubriré;
Besada por la luna de cerros y de pampas,
La tierra en que descanses
Florecerá en laurel"

Estas estrofas del himno de la Alianza Libertadora Nacionalistas, cantaban los jóvenes argentinos que en septiembre del '66 secuestraron un avión de Aerolíneas Argentinas y lo hicieron aterrizar en Malvinas, como el fin de reafirmar nuestra soberanía nacional sobre las islas.

Los cóndores, como se llamaban a sí mismos, pertenecían al Movimiento Nueva Argentina, un desprendimiento de Tacuara de extracción peronista, y lograron, en dicha acción armada, que nuestra bandera nacional flamee treinta y seis horas en Malvinas entre el 28 y 29 de septiembre de 1966.

Sin embargo, y pese a la enorme proeza de éstos jóvenes nacionalistas, no se ven homenajes, reconocimientos o actos reivindicatorios de parte de los nacionalistas "conferencistas". ¿Será porque había olor a pueblo entre estos muchachos? ¿Será porque muchos de estos jóvenes del Movimiento Nueva Argentina eran peronistas? O ¿Será por el destinos de sus líderes?

Evidentemente no pueden ser del agrado de los "puritanos" del nacionalismo, y por tanto jamás podrían homenajear a un joven metalúrgico como Dardo Cabo, hijo de un sindicalista, que el devenir de los acontecimientos lo llevó a radicalizarse y sumarse a las filas de Montoneros en los '70. Tampoco a un fierrero de la ortodoxia peronista como Giovenco, por más que se trate de uno de los referentes de la Concentración Nacionalista Universitaria (CNU). Mucho menos consideran digno de reconocimiento a un culata de un sindicalista, como es el caso de Juan Carlos Rodríguez, quien llegaría a ser jefe de guardaespaldas de Lorenzo Miguel.

Es que éstos "ratones" de biblioteca comparten el mismo nacionalismo "impoluto" del entonces presidente de facto, General Onganía, quien tuvo el tupé de meter en cana a éstos héroes juveniles ni bien pisaron el continente, y para colmo dijo "La recuperación de las islas Malvinas no puede ser una excusa para facciosos".

Por el contrario, nosotros sí consideramos a éstos jóvenes nacionalistas dignos de homenajear, porque estamos seguros de que, por más que alguno después pudo errar el camino, ellos siguieron la lucha con el mismo ideal que tenían cuando llevaron a cabo el Operativo Cóndor. Es más, estamos convencidos que, aunque en trincheras opuestas, el objetivo que los movía era el mismo, la liberación nacional y la grandeza de la Patria, por lo cual incluso dieron sus vidas.

Por ello nos debemos preguntar ¿Qué nacionalismo queremos? O mejor dicho ¿Qué tipo de nacionalistas necesita la Patria? ¿Los librescos o los combativos? Va de suyo que se necesitan éstos últimos, porque mientras los primeros son meros narradores o refutadores de leyendas, y por tanto prescindibles; los otros, los nacionalistas de acción, equivocados o no, son los imprescindibles.

No hay que contar la historia ... hay que hacerla.

Vaya este breve recordatorio y humilde homenaje a nuestros gigantes cóndores malvinenses.

Dios y Patria ... o Muerte!


Gloria y Honor a los Cóndores de 1966

Dardo Cabo (25 años, metalúrgico)

Alejandro Giovenco (21 años, estudiante)

Juan Carlos Rodríguez (31 años, empleado)

María Cristina Verrier, (27 años, dramaturga y periodista)

Fernando Aguirre (20 años, empleado)

Ricardo Ahe (20 años, empleado)

Pedro Bernardini (28 años, metalúrgico)

Juan Bovo (21 años, metalúrgico)

Luis Caprara (20 años, estudiante)

Andrés Castillo (23 años, empleado)

Víctor Chazarreta (32 años, metalúrgico)

Norberto Karasiewicz (20 años, metalúrgico)

Fernando Lisardo (20 años, empleado)

Edelmiro Jesús Ramón Navarro (27 años, empleado)

Aldo Ramírez (18 años, estudiante)

Edgardo Salcedo (24 años, estudiante)

Ramón Sánchez (20 años, obrero)

Pedro Tursi (29 años, empleado)

martes, 25 de septiembre de 2018

JOSÉ IGNACIO RUCCI (1924 - 1973) ASESINADO POR SU LEALTAD A PERÓN Y A LA DOCTRINA JUSTICILISTA


"Si me pasa algo"
Reflexiones de José Ignacio Rucci

Qué haremos si los que están se van,
si los que luchan desertan.

Qué haremos si deja el centinela el puesto,
si el enemigo irrumpe en medio de lo nuestro.

Qué haremos Dios, si los que tienen que afirmar refutan,
si los que deben preocuparse no se inmutan.

Qué haremos si los que tienen Fe reniegan,
si los que deben jugarse no se juegan.

Qué haremos si la Memoria olvida,

si vamos por el tiempo como muertos en vida.

Qué haremos si nada vale nada,
si perdemos la cuenta.

Qué haremos si todo da lo mismo,
si la Patria está en venta.

Qué haré yo con mi muerte si se empieza a gastar,
si después de los lutos nadie sale a vengar.

Qué haré yo ya después de muerto,
si nuestros compañeros no marchan por el camino cierto.

Morir,
morir nuevamente.
De nuevo morir,
definitivamente.

Qué haremos con los bolches de la otra vereda,
que ensucian lo que tocan: Juventudes, Tradiciones, Banderas.

Qué haremos si todos los marxistas sacan Carta de Patria o de Ciudadanía,
municipalizando la total bastardía.

 Pasarles por encima. 
Pasarles por encima.
Pasarles por encima.

Si me pasa algo, si me llega a pasar,
que nadie tenga dudas:
Sólo los sucios bolches y los inmundos
trotskistas me pueden atentar.

Que me van a matar,
que acabarán conmigo,
que Rucci prepárate,
que el cerco está tendido,
que sabemos tus planes,
que lo tenías merecido.

Mientras tanto,
nosotros nunca nada,
nosotros sordos, mudos,
nosotros con lo justo,
nosotros siempre al día,
nosotros sin Taliones,
nosotros, sin esta boca es mía.

Mientras tanto, los traidores están entre nosotros.

En los Monseñores concubinados y en los sacerdotes marxistizados.
En la Prensa corrupta, vacía, cipaya, judía.
En los militares iguales, fraternales, liberales.

En esta Cultura de Quema: bastarda, vencida, blasfema.
En la moral de lo fácil.
En las palabras con su sentido abortado.
Léase: gloriosos montoneros, léase Patria, a secas.

En los Símbolos usurpados: Estrella Federal.
En los que extienden el brazo en alto hacia adelante con los dedos en V, bastardeando el Saludo Romano.

Y hay muchos más damnificados.
Por favor, todos lo sabemos.
Mientras tanto, los traidores están entre nosotros.

Si me pasa algo, si me llega a pasar,
que nadie tenga dudas:
Sólo los sucios bolches y los inmundos trotskistas me pueden atentar.

Yo volveré si muero, si en esencia no muero,
en cada 17 y en cada 1°
en cada peronista, en cada compañero.

En la tranquilidad o en el mate o en el boxeo
en los chicos a cuestas,
si llega el verano.

En las tardes de fútbol
como un hombre cualquiera,
o hablando en la cocina de cosas pasajeras.

Yo volveré si muero, si en esencia no muero,
por la calle Azopardo en alguna asamblea.
En cada metalurgia, tal vez en entreveros,
en lecturas de Rosas o paseos domingueros.

Yo vendré en la emoción de un encuentro fatal
yo vendré junto a Ella y junto al General.
En cada 17 y en cada 1°.
En cada peronista, en cada compañero.

Si me pasa algo, si me llega a pasar,
que nadie tenga dudas:
Sólo los sucios bolches y los inmundos trotskistas me pueden atentar.


APOSTILLA:
El 25 de septiembre de 1973, la organización Montoneros asesinaba al Secretario General de la C.G.T., compañero José Ignacio Rucci. A poco tiempo de aquel doloroso acontecimiento, un poeta del campo nacional recordó al dirigente obrero más leal a Perón con estas "Reflexiones".
Las palabras expuestas por el poeta popular demuestran la indignación, la bronca y el dolor que se vivió en aquel entonces. Sentimiento que no escapó al propio General, quien dijo: "Me mataron a un hijo ... Estos balazos fueron para mí; me cortaron las patas". 
Pero ya pasaron 44 años, y es hora de ir apaciguando las aguas por el bien de la Patria y del Movimiento. Muchos de los "imberbes" de ayer saben que matar a Rucci fue un grave error y que fue un atentado directo contra Perón orquestado por la sinarquía, a la cual siempre fueron funcionales. Hoy la mayoría de ellos están arrepentidos, a los "perejiles" me refiero, no a los "infiltrados".
Además, es hora de poder reconciliarnos con la "tendencia" de "buena fe", ya que ellos tampoco se la llevaron de arriba; caro pagaron su estupidez.

viernes, 31 de agosto de 2018

¡QUE DISTINTOS SOMOS!


Los progresistas la sacan de nuestras Universidades, los peronistas la coronamos en Plaza de Mayo. 

En la fotografía superior se observa al Gral. Perón y al Cardenal Copello coronando a la Virgen de Luján el 15 de noviembre de 1953. En la foto inferior podemos ver a los "imberbes" despojando a la Santísima Virgen de su lugar en la Facultad de Derecho de Córdoba el pasado 27 de agosto.

viernes, 3 de agosto de 2018

LA DICTADURA DE LAS MINORÍAS Y LOS BRITÁNICOS SEGÚN EL "GALLEGO" ÁLVAREZ


MAYORÍAS Y MINORÍAS

Es de hacer notar la existencia, en la actualidad, de un elemento mecánico que tiene, por un lado, un objetivo político pero, por otro, un objetivo fundamentalmente contracultural, apoyado en una relectura de sí misma de la contracultura, sacando conclusiones de esa lectura, que es por tanto una lectura ideológica de su propia ideología. Este "rulo", según la Teoría de la Comunicación, es un rulo del reforzamiento del mensaje. En realidad, es de pulimento del mensaje para dejarlo en los huesos, sacándole todos los ropajes que lo encubren. Por esto cuando ellos dicen "democracia", "mayoría" y todo eso, dicen también: "pero ... derechos de las minorías", y en ese "pero" es donde las mayorías desaparecen, porque ni siquiera pueden hacer o recibir eso que se autoriza a hacer y recibir a las minorías. Las minorías reemplazan a las mayorías como centro de la escena y sobre ellas se orienta toda la atención pública de los medios. Lo curioso es que a nadie se le haya ocurrido todavía tachar a este proceder de corporativista.

Lo que han obtenido de este modo es disolver a las que ellos llaman "corporaciones", que son en realidad las organizaciones e instituciones de los pueblos, para crear estructuras nuevas en base a minorías fabricadas ideológicamente: "las feministas" (un grupo muy pequeño de las mujeres), "los jóvenes" (un grupo muy pequeño de entre los verdaderos jóvenes), "los indigenistas" (un puñado de descendientes presuntos o reales de pobladores precolombinos), "las prostitutas" y "los travestis" (también pequeños grupos entre quienes sufren tales perversiones), etcétera. Con todos estos pequeños grupos se ha montado un "algo" virtual que, en la medida que se entrecruza, es superior a cualquier mayoría de cualquier carácter y tiende a disolverla en la idea, no en la realidad, ni siquiera la numérica. Solamente en la idea, es decir en la conciencia que el masificado opinador y opinante tiene de la realidad respecto de este asunto.

LA TEORÍA BRITÁNICA DEL PODER Y SUS ORÍGENES

Este montaje ha sido copiado (trasvasado) de una vieja teoría espacial, que es la teoría espacial del Imperio Británico y explica cómo ese imperio, con enclaves generalmente en las costas, podía controlar el hinterland y progresivamente, en ese proceso de control, qué significan las islas de minorías, los estados tapones, el control de los puntos geopolíticos fundamentales (en el espacio físico). Inglaterra practicó amplísimamente este método en todo el mundo. Mezcló una geopolítica del Imperio, una geopolítica del globo y una geopolítica racial y de minorías insertada en la geopolítica espacial. Por esta razón, cuando se da el proceso de independencia de la India, por ejemplo, son los ingleses los que arman Pakistán y dividen la India. Y son quienes matan a Gandhi porque éste decía que la India era una sola y en ella podían convivir musulmanes e hindúes. En la India los ingleses siguieron usando constantemente, durante dos siglos, a las minorías religiosas distintas de las hindúes, empleándolas unas contra otras.    

El viejo "divide et impera" fue utilizado por los romanos hasta cierto momento del desarrollo de las colonias, con el fin de imponer el derecho, la cultura y la organización en ellas, pero una vez lograda la estabilidad lo dejaban de lado porque Roma no se gobernaba sobre esa base.

En cambio el Imperio Griego tenía como su fundamento el "divide et impera" (...)

ANULACIÓN DE LOS DERECHOS DE TODOS

Siguiendo esta misma ilación, los pretendidos derechos de las minorías se extraen de los verdaderos derechos de la mayoría, como si dijéramos: "Vamos a quitarle a la vaca nada más que los bifes, el asado, el matambre, el lomo, la marucha ..." ¿Qué queda? Nada. Se le han quitado sus elementos parte por parte, porque no es cierto que ninguna de aquellas minorías pueda o quiera ejercer esos pretendidos derechos. Y cuando se ejercen se lo hace en contra de la mayoría, en contra del pueblo: por eso el aborto (lo exigen grupos sostenidos desde fuera), el feminismo (¿quién selecciona los hoy denominados "derechos de la mujer" sino grupos feministas también sostenidos desde afuera?), el lesbianismo y la homosexualidad (reivindicada por individuos que se cuentan con los dedos de las manos, sostenidos también desde afuera y con los cuales ni siquiera los supuestos interesados están de acuerdo), la drogadicción (¿se necesita al respecto alguna aclaración?), el indigenismo (grupos, también sostenidos exteriormente, cuya pelea es mantener las etnias en contra de todos, incluidos los propios indios verdaderos no entregados al sistema), etcétera.

Todos esos grupos íntimos actúan -con masiva difusión en los medios- en detrimento de los derechos de todos y, más todavía, sobre la base de anular los derechos verdaderos de todos y someter a todos a sus montajes artificiosos. De lo contrario, les sería imposible. Con el paso del tiempo se comprueba cada vez más y mejor que para gozar de poder, dinero o fama "en el sistema" es preciso participar de tales grupos y su prédica, so pena de exclusión. No hay más habitantes ni ciudadanos ni argentinos que éstos (...)


Extracto del libro "Así se hizo Guardia de Hierro, la historia objetiva de una pasión" de Alejandro Francisco "El Gallego" Álvarez (Ed. ULAFI, págs. 566 a 570).

miércoles, 13 de junio de 2018

CARTA DEL GENERAL VALLE A PEDRO EUGENIO ARAMBURU


Buenos Aires, 12 de junio de 1956


Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido. Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta.

Así se explica que nos esperaran en los cuarteles apuntándonos con ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aún antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez mas su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.

Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen o les besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados.

Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.

La palabra "monstruos" brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.

Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las Instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos, sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95 por ciento de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.

Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo , al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría , y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país. Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror. Pero inútilmente. Por este método solo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.

Como cristiano me presento ante Dios que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos, no sólo de minorías privilegiadas.

Espero que el pueblo conocerá un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable. Así como nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias en sangre.

Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos.

Viva la Patria.

Juan José Valle

APOSTILLA:
Honor y Gloria a los fusilados de junio de 1956, verdaderos mártires del movimiento nacional; quienes murieron para que la causa nacional viva.

MILITARES:
General Juan José Valle 
Coronel Santiago Ibazeta
Coronel José A. Irigoyen
Coronel Eduardo Cortinez
Coronel Oscar Cogorno
Capitán Miguel Costalez
Capitán Néstor Cano
Capitán Luis Caro
Teniente Primero Néstor Videla
Teniente Primero Jorge Noriega
Sub Teniente Juan Abadie
Sub Oficial Ppal. Ernesto Gareca
Sub Oficial Ppal. Miguel Paolini
Sargento Luis Puchet
Sargento Luciano Rojas
Sargento Hugo Quiroga
Sargento Isauro Costa
Cabo José Miguel

CIVILES:
Braulio Ross
Ramón Videla
Carlos Irigoyen
Rolando Zaneta
Clemente Ross
Osvaldo Albedro
Carlos Lizaso
Nicolás Carranza
Francisco Gariboto
Mario Brion
Vicente Rodríguez
Miguel Ángel Mauriño
Aldo Emir Jofré
Dante Hipólito Lugo
Román Salas

martes, 12 de junio de 2018

DOCUMENTO OFICIAL DE "PERONISTAS POR LA VIDA"


En medio del debate por la legalización del aborto en la Argentina, un grupo heterogéneo y transversal de militantes peronistas se nucleó de manera espontánea con la intención de hacer oír una voz que hasta entonces estaba ausente. Nos juntó la necesidad de aportar una mirada sobre la cuestión desde la cosmovisión justicialista. Nació así "Peronistas X la Vida" y con ello este documento. Con una velocidad imprevista, el mismo se viralizó hacia todo el territorio nacional concitando gran cantidad de adhesiones. Compañeros de todas las provincias del país firmaron, militaron y difundieron el documento en el que “los peronistas le decimos sí a la vida y no al aborto” con nuestro lenguaje y nuestra filosofía. Compañeros que, aún sin conocerse entre sí, con su aporte, convirtieron este documento en un pronunciamiento político y doctrinario de carácter auténticamente federal. Movidos por el amor y la profunda convicción de que sobre ese amor se funda la comunidad organizada que plantea el peronismo, invitamos a todos los diputados y diputadas que reivindican su condición de peronistas a votar a favor de las dos vidas. Finalmente, compañeros y compañeras de todo el País, queremos decirles que ha sido una enorme alegría compartir este buen combate y continuar compartiéndolo. ¡Viva Perón! ¡Y viva Evita!.

Los abajo firmantes, compañeros del movimiento nacional justicialista, expresamos nuestro rechazo absoluto al proyecto de legalización del aborto en nuestra Patria.

El debate en torno a la ley, instalado por el gobierno nacional a instancias de los organismos internacionales de crédito, ha sido planteado en la agenda pública como una cuestión de derecho individual de la mujer sobre su cuerpo y también como la solución a un pretendido problema de salud pública. De ese modo, los impulsores de la legalización, cuyos principales voceros son los medios de comunicación concentrados que construyen la opinión pública de los sectores medios urbanos, buscaron delimitar los campos de acción entre quienes promueven la obtención de derechos y quienes se oponen ello.

En primer lugar, entendemos que el aborto no debe circunscribirse a una cuestión meramente moral o de conciencia individual de las personas. Por el contrario, consideramos que la defensa de la persona humana y su derecho fundamental a la vida desde su inicio hasta su término, constituye el fundamento de la convivencia humana y de la comunidad política. La decisión que tomemos sobre esta delicada cuestión será la base para construir, en un futuro, con todos los argentinos y argentinas, una política que defienda y que promueva la vida, la familia y la organización de una comunidad en paz, en unidad y en armonía. Toda vida es valiosa. No queremos quedar atrapados en la cultura del descarte, en donde la persona sea considerada un número, una estadística o un mero engranaje de la lógica del dinero. Nuestro aporte, como peronistas, como argentinos y como ciudadanos del continente latinoamericano, que apuesta a la vida, a la paz y a la civilización del amor, es el de poner todo el valor de nuestras decisiones en sostener un futuro con la persona humana como centro. Todos y cada uno somos llamados a aportar nuestra particularidad para enriquecer la unidad de nuestro pueblo. Ninguno puede ser descartado.

Como peronistas, nuestra doctrina política busca realizar el equilibrio del derecho del individuo con el de la comunidad; nuestra doctrina económica busca hacer realidad la economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y ésta al servicio del hombre; y nuestra doctrina social promueve la justicia social, que da a cada persona su derecho en función social. Creemos y sostenemos que el aborto es un elemento ajeno a esa cosmovisión justicialista.

El aborto es justamente lo contrario de lo que pregona y persigue el justicialismo. Aspiramos a una comunidad armoniosa, en donde no se admita el fracaso de solucionar el problema de unos, en perjuicio de los otros. La justicia social es una bandera de vida, de dignidad y de alegría por ser.

En segundo término, en el plano de la ciencia, los testimonios y evidencias respecto del inicio de la vida a partir de la concepción son contundentes. En las últimas décadas el conocimiento acerca de la formación del ADN diferenciado y el avance en el diagnóstico por imágenes, por solo dar dos ejemplos, han despejado dudas y vacíos de conocimiento de siglos de duración.

Sabemos que uno de los aspectos del debate es la salud pública, ante la triste realidad de prácticas realizadas en condiciones de riesgo para las mujeres; muy especialmente para las de menores recursos sociales y materiales. Esta cuestión, además de esconder las estadísticas reales a nivel internacional, que muestran cómo los países que no tienen legalizado el aborto poseen cifras menores de mortandad materna, también oculta que las principales causas de mortandad materna en la Argentina son otras y están ligadas en forma directa a la decadencia del sistema de salud público y a las condiciones socio económicas de las madres. Los datos de salud pública en nuestro país indican que el 87,2% de las causas de mortalidad materna se producen por causas evitables diferentes al aborto.

No podemos dejar de aspirar, como hombres del movimiento que ha hecho posible lo imposible, a tender nuestra mano, nuestro corazón y nuestra inteligencia para profundizar una política pública que contenga, que ampare y que resuelva la vida de esas mujeres que llevan adelante una lucha desigual, en los barrios y ciudades de nuestra Argentina.

No es cierto que frente al problema de la maternidad no deseada la opción sea entre la vida de la madre y la del niño por nacer. No podemos admitir la teoría del “mal menor” cuando se trata de una vida. No al menos desde el peronismo, que es esencialmente humanista. El aborto legal no es un remedio a la falta de oportunidades y la pobreza. La solución al problema de la injusticia económica y social debe darse implementando políticas de prevención, contención y justicia sociales y de distribución del ingreso y la renta. El aborto es una falsa solución que nos pone en situación de elegir una vida a la otra. La desigualdad social, la desigualdad económica y de oportunidades no pueden ser la excusa para coartar el derecho humano básico a la vida del niño que anida en el vientre materno.

Como peronistas sostenemos por ello que, en lugar del “mal menor”, nuestra sociedad debe procurar alcanzar “el bien común”. Legalizar el aborto es solamente un subterfugio cortoplacista, pero con vidas de por medio. Como peronistas estamos siempre del lado de los más humildes y de los trabajadores. Por ello no podemos dejar de alertar que la legalización del aborto impactará sobre la vida de los más pobres y débiles, en lugar de respetar sus redes de amor y crear la casa que nos cobije a todos, al decir de la compañera Evita.

Toda mujer en la Argentina debe poder encontrar un contexto en el que sea posible traer una vida al mundo. Toda mujer debería sentirse amparada para afrontar la maternidad porque todos sus derechos están garantizados: derecho efectivo a la salud gratuita y de calidad, derecho al trabajo y a la maternidad en el ámbito del trabajo, derecho a la seguridad social, a la vivienda, a la educación propia y de sus hijos, a una vejez digna. Y cuando aun así la opción de criar un hijo no cuaje con los deseos y expectativas personales de una mujer embarazada, el Estado debe suministrar los canales adecuados para que otros ciudadanos que sí lo deseen puedan hacerse cargo de esa vida humana que ella porta transitoriamente en su cuerpo desde la concepción hasta el parto. Una ley de adopción acorde a ese drama social tiene que ser debatida, sí, en el Congreso Nacional, de manera urgente. Junto a ello, fortalecer las herramientas del Estado y de la comunidad para permitir a nuestras mujeres tomar decisiones libres de verdad, con toda la dignidad de su condición de mujeres.

En tercer lugar, creemos que la cuestión del aborto no puede escindirse de disputas de envergadura geopolítica en torno al control poblacional y el diseño del orden mundial neo liberal. Lejos de tratarse de una solución genuina a problemas locales o regionales, el aborto esconde la intención de aquellos a los que nuestro propio conductor, el General Perón, se refería como "oscuros intereses internacionales" de ejercer control poblacional, tal como lo propone el Informe Kissinger, sobre los países de la periferia cuyos recursos naturales son abundantes pero cuyos medios de defensa son escasos. Y esto no es una discusión de 1970, como algunos quieren hacernos creer: las fundaciones “filantrópicas” de Rockefeller, Ford (desde hace casi cien años) y ahora Soros y Gates, dogmáticas de las teorías maltusianas, son activas propulsoras, con un pensamiento estratégico y acciones concretas, de la reducción de la natalidad en el mundo.

Como peronistas reafirmamos la condición humanista y cristiana de nuestra doctrina. Somos nacionales, queremos una Argentina grande y poblada, no políticas que remachen su condición colonial. Somos humanistas, defendemos la vida inocente. Somos cristianos, sabemos que el aborto pone fin a la vida de un ser único e irrepetible. Llamamos especialmente a diputados y senadores que reivindican su condición de peronistas a rechazar este proyecto de ley y adoptar la única posición justa. 

Continuamos comprometidos en la lucha contra el imperialismo, y todas sus políticas económicas, culturales y demográficas. Luchamos por la Justicia en la larga marcha que alumbrará la hora de los pueblos, con la expresión plenaria de su dignidad, cultura y modo de ser.