"... Soy católico, lo soy de nacimiento y por convicción; gracias a la fe católica por sobre todo, es que puedo reunir los medios morales y espirituales para afrontar y superar los momentos críticos de mi existencia.
Al dejar Buenos Aires, en los días de setiembre, me preocupé por meter en mi maleta dos cosas: una miniatura de la Virgen de Luján que, junto con el Cardenal Copello, coronamos durante una ceremonia, y un retrato de mi mujer. Son ellos los guías de mi existencia ..."
Y más adelante, Perón se refiere nuevamente a su devoción mariana a Nuestra Señora de Luján, al comentar un encuentro entre S.S. Pío XII y el Padre Hernán Benítez.
"... El Santo Padre dijo además al Padre Hernán Benítez, que había acogido con particular complacencia la afirmación que yo hice el 15 de diciembre de 1945 al término de mi primera campaña electoral. En aquella circunstancia, en efecto, afirmé que mi política social estaría inspirada en las encíclicas papales y mantuve hasta el final esta promesa. Pero el Papa dijo algo más aún al sacerdote que estaba en el Vaticano como Delegado personal mío y portador de un documento que era mi programa de gobierno. Dijo que lo había conmovido mi devoción a la Virgen Milagrosa de Luján, de la cual he dicho ya, he llevado conmigo al exilio una pequeña imagen, que tengo sobre mi mesa de luz; y que consideraba muy sabía mi decisión de iniciar las actividades de mi gobierno con una visita al santuario de la Madre de Dios con el fin de implorar la ayuda y protección para mi trabajo ...".
Finalmente el General reitera.
"... Eran las siete. Salí de mi habitación y junté en una maleta, algunas cosas casi al azar. Un par de camisas, lo necesario para la higiene y unos pares de medias. De la cómoda tomé el retrato de Evita y la miniatura de la Virgen de Luján, que tengo aquí, junto a mi lecho, en mi habitación del hotel de Colón ..."
Extractos del libro "Del poder al exilio, cómo y quiénes me derrocaron" del General Juan Domingo Perón (Págs. 12, 31 y 41).
APOSTILLA:
Que indignación causa leer estas devotas palabras del General Perón hacia Nuestra Santa Patrona y recordar que un personaje siniestro como María José Lubertino, que llegó a ser legisladora de la Ciudad de Buenos Aires gracias a que integró una boleta que llevaba impresa la cara del General Perón, pretendió el retiro de las imágenes de Nuestra Señora de Luján, entre otras imágenes católicas, de todos los lugares públicos.
Cómo se llama a algo semejante ... ¿Traición? ... ¿Entrismo?
Que indignación causa leer estas devotas palabras del General Perón hacia Nuestra Santa Patrona y recordar que un personaje siniestro como María José Lubertino, que llegó a ser legisladora de la Ciudad de Buenos Aires gracias a que integró una boleta que llevaba impresa la cara del General Perón, pretendió el retiro de las imágenes de Nuestra Señora de Luján, entre otras imágenes católicas, de todos los lugares públicos.
Cómo se llama a algo semejante ... ¿Traición? ... ¿Entrismo?
Sea una u otra, lo cierto es que los justicialistas no podemos permitir nunca más que estos "afrancesados del siglo XXI" usufructen nuestros símbolos y nuestros votos para sus "fines inconfesables", los cuales siempre fueron, son y serán antinacionales y antipopulares.

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